miércoles, 22 de mayo de 2013
Cristal
Esas palabras resuenan en mi cabeza. Ya no sabes qué hacer, tu mente se nubla, pero todo eso sigue ahí, susurrándote para que no dejes de llorar.
Nuevos demonios vienen a ocupar el lugar de aquellos viejos que marcharon, recordándote que todo lo que te rodea es oscuridad, que las espinas no dejan de crecer a tu alrededor, las lágrimas las harán crecer, y la soledad te acompañará en todo momento.
Caminarás solo, sangrando, envuelto en las espinas que los demonios plantaron para recordarte el dolor, para que las lágrimas no se agoten. Lágrimas que forman un gran globo de cristal, donde se guardan todos tus sueños, cada esperanza, cada alegría, cada sonrisa. Un frágil globo de cristal que ves ascender, te quedas anonadado por su belleza y elegancia, y lo quieres atrapar, rozar con tu mano.
Y el frágil globo de cristal se rompe en mil pedazos, sueños rotos, que si los intentaras juntar de nuevo, ya no darían sentido a nada. Y vuelves a llorar, las espinas se cierran y te atrapan cada vez más.
Los demonios bailan felices al son de tu llanto, bañándolo todo de una terrible oscuridad.
jueves, 28 de febrero de 2013
Corre
Todo el mundo está
corriendo hacia ninguna parte, no sabes por qué, corres, te pierdes en la
marea, das la vista atrás, tropiezas, caes, y nadie te ayuda a levantarte.
El mundo se rompe, el
fuego ha estallado, confusión, caos, una avalancha de gente gritando,
corriendo, llorando…
¡Huye! ¡Sálvate! Todo está
roto, ya no se puede arreglar.
Sálvate de la cruel
persona en la que estás convirtiendo, sin sentimientos, sueños o pasiones.
¡Corre!
miércoles, 27 de febrero de 2013
Pequeña Bufona
Pequeña bufona del Diablo,
danzas sin cesar chiscando los dedos, hipnotizando mi alma y acongojando mi
corazón.
Ennegreces el suelo que
pisas, con una sonrisa dibujada en el rostro y esos brillantes ojos que enmudecen
mi alma.
Haciéndome soñar con verte
una vez más, con recurrir a ti para calentar mi mundano cuerpo.
Quiero saciar el anhelo de
contemplarte, ver mover tu colorido cuerpo; cada aparición es de distinto
matiz: rojo, naranja, amarillo, azul, verde… Cambias continuamente, pero te
reconozco.
Iluminas mi rostro con tu
burlesco baile. Me fascinas, tan pequeña y juguetona, tan alegre y animada, tan
dañina y tan necesaria…
Dulce y rebelde llama huída
del infierno, donde el fuego reina, permítame dejar de sucumbir al deseo por
poseerla, por verla danzar una vez más, por rodearme por su calidez.
¡Qué alguien apague la
llama que alimenta mi dolor!
Fuego
Ha empezado el fuego, el
caos reina, la tormenta estalla y todo
carece de importancia.
Corre, grita, lucha, el
tiempo se acaba, no mires el pasado, no volverá, dejaste todo atrás, y ahora
estás envuelto en las llamas de pasión, rebeldía, de todo y de nada.
Te aturde la avalancha de
emociones. Encendiste la mecha, perdiste el control, el caos sucumbe a tu
mente.
La excitación se percibe
en tu mirada, el fuego se extinguió te dejó inconsciente en el suelo después de
perturbar tu mente, se fue y te dejó el añoro, el anhelo de más.
Ahora solo el fuego podrá
alimentar el ansia de tu corazón.
Inspiración
Valor, Poder y Sabiduría.
Ha regresado entre la
lluvia, Ella, tan dulce, tan perfecta, dando luz a cada paso.
Me excita su presencia, mi
mente vuela, Ella, tan bella, tan sensual, haciéndome recordar el tacto de sus
manos, el sonido de su risa, la fragancia de su pelo…
Me pierdo en el azul de
sus ojos, verdes con la luz, grises con la pena y negros con el dolor.
Hace que solo piense en
escribir para Ella, ilumina mis noches más frías, dando calor mientras la pluma
baña con tinta el papel y las estrellas danzan alrededor de la luna en su manto
de negrura.
No puedo dejar de pensar
en ella, no borro su recuerdo de mi mente.
Mi musa, mi amor, mi
anhelo, mi fuente de inspiración, dulce bella, risueña, pero triste y
melancólica como una rosa en un campo de espinas.
Ella es la dueña de mis
reflexiones más profundas, aquellas que nacieron en mi corazón y fueron
corrompidas por el hielo de mi alma.
Solo Ella es capaz de
hacerme escribir, su ausencia me destroza y su presencia me enamora.
Sueños
Sueños… Inalcanzables,
efímeros, ilusorios… Sueños… Cosas intangibles, ideas que vuelan por las
mentes, colorean la tétrica visión de la vida, dan esperanzas y fuerzas para
seguir.
Son dulces, bonitos,
tiernos, pero tienen un lado oscuro, solo son sueños, no todos se podrán
cumplir, ilusiones, y si alguno desapareciese, dejaría un vacío que jamás nada
podrá llenar.
Duele la pérdida, te
desmotiva, te hunde en la tristeza y te atrapa entre sus garras de oscuridad.
Pero, una calidez puede
colarse por las rendijas y devolverte la sonrisa, la paz, pues aún quedan más
sueños por cumplir llenos de esperanza.
Pero no olvidar no caer en
las entrañas de la desesperación y seguir soñando.
domingo, 2 de diciembre de 2012
Demonios
Llovía, el cielo estaba realmente negro, las nubes cubrían todo con su
manto gris, el día no podía ser más oscuro y frío.
Me encontraba sentada sintiendo resbalar las gotas por mi pelo mientras
observaba el río correr, no podía dejar de llorar, no había nada en mi cabeza
que pudiera consolarme, me sentía sola, como si nada hubiera ya en este mundo, como
si nadie necesitase de mi, a nadie le importase…
Oía el ruido de los pasos de la gente tras de mi, coches, ese bullicio
constante de la ciudad, pero todo estaba muerto para mi. Nada era valioso ni
importaba, sólo lágrimas en la lluvia, algo tan efímero y tan carente de
sentido, sólo dolor, pena, maldecía mi suerte y mientras la lluvia helaba mis
huesos.
La tristeza hacía palpitar mi pecho con un fuerte dolor punzante, me
costaba respirar, no podía con la idea de que todo se acabase, sentí el pánico
nublando mi mente…
Saqué el móvil del bolsillo para llamarle, pero los nervios me jugaron
una mala pasada y resbaló de entre mis dedos. Dejé la mochila a un lado y bajé
entre las rocas a por él.
Las gafas se habían empañado a causa de mi respiración agitada, y la
lluvia no me dejaba ver, pisé en un mal sitio y resbalé. Me dolía horrores la
pierna, vi el móvil caído bajo los maderos, lo alcancé y volví a subir.
Esta vez me senté en las escaleras y dejé pasar el tiempo… Al poco vi
pasar por un puente cercano a unas figuras familiares y acto seguido un chico
bajó a rescatarme, me abrazó y consoló, me enseñó esa luz que tanto ansiaba,
aunque no sabía que mis demonios volverían, estaba mejor, por ahora…
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